Infancia, adolescencia, crianza y PEERS

PEERS para adultos jóvenes: cómo se trabajan las amistades y habilidades sociales

Qué busca este programa, cómo se practica entre sesiones y qué preguntas hacer para saber si responde a tus objetivos sociales.

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Hacer amistades en la adultez joven puede plantear desafíos: encontrar personas con intereses compartidos, iniciar una conversación o sostener el contacto después de conocerse. PEERS es un programa estructurado de habilidades sociales que trabaja situaciones de este tipo mediante enseñanza y práctica. Su pertinencia se evalúa según los objetivos y necesidades de cada persona.

Qué se puede trabajar en el programa

El modelo PEERS para adultos jóvenes desarrollado en UCLA aborda habilidades vinculadas a conversar, desarrollar amistades y manejar situaciones sociales. Las sesiones combinan explicación, ejemplos y práctica. La aplicación local debe informar qué contenidos, formato y condiciones ofrece realmente.

No es necesario querer tener muchos amigos ni relacionarse de una única manera. Conviene conversar sobre qué participación social deseas tú y qué situaciones te resultan difíciles. El propósito debería respetar tus intereses y formas de comunicación.

De una meta general a una situación concreta

“Quiero sentirme menos solo” puede ser un punto de partida. Para trabajar, ayuda convertirlo en una situación observable: conversar con alguien en una actividad compartida, proponer un encuentro o responder un mensaje. Esa precisión permite practicar y revisar qué ocurrió sin calificar toda la experiencia como éxito o fracaso.

También es útil identificar ambientes compatibles con tus intereses. No es lo mismo practicar una conversación en un lugar ruidoso que en una actividad tranquila. Las necesidades sensoriales y de accesibilidad forman parte del contexto.

Qué papel tiene la práctica entre sesiones

Las habilidades se exploran fuera del grupo, en situaciones acordadas y posibles. La práctica no garantiza que otra persona responda como esperas: las relaciones dependen de ambas partes. Lo que se revisa es la estrategia, su adecuación y cómo te sentiste al utilizarla.

  • ¿Qué situación querías abordar?
  • ¿Qué intentaste y qué respuesta recibiste?
  • ¿Qué fue cómodo o difícil?
  • ¿Qué te gustaría ajustar la próxima vez?

En el modelo de UCLA participa un acompañante o coach social. Pregunta cómo se organiza este rol en el programa local, quién puede ejercerlo y cómo se protege tu autonomía. No supongas que todas las implementaciones tienen los mismos requisitos.

Cómo saber si es una buena opción

Una entrevista inicial puede explorar tus objetivos, motivación, dificultades y necesidades de apoyo. Pregunta qué edades atiende el grupo, cómo se seleccionan participantes, cuánto dura y qué pasa si necesitas una adaptación. Un programa de habilidades sociales no reemplaza otras intervenciones clínicas cuando son necesarias.

Preguntas antes de inscribirte

Consulta quién conduce las sesiones, qué incluye el valor, qué asistencia se espera y cómo se evalúa el avance. Pide ejemplos de objetivos realistas: no corresponde prometer que todas las personas conseguirán amistades o parejas en un plazo determinado.

Revisa PEERS para adultos jóvenes en Terapéuticamente para conocer el formato vigente y conversar con el equipo sobre tus metas antes de tomar una decisión.

Fuentes de referencia

Este contenido es psicoeducativo y no reemplaza una evaluación individual. Las decisiones sobre diagnóstico y tratamiento se acuerdan con tu equipo de salud.

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